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Para unos pies más presentables...
¿A poco crees que por usar siempre calcetines, tienes la ventaja de no tener que cuidar tus pies?
Vaya sorpresa cuando estando descalzos, los talones están más ásperos que la misma piedra pómez y el aspecto de las uñas... ni se diga.
Los tiempos han cambiado y el cuidado de la apariencia física se ha vuelto más relevante. No es que el cuerpo exterior valga más que tu parte espiritual, pero un hombre que se ocupa de los detalles de su apariencia física (un poco de vanidad, es cierto) siempre hará que nos quedemos con una buena impresión.
Primero empezaremos por las condiciones de tus pies. Para eliminar todas esas callosidades, comienza a frotar cada noche tus pies con vaselina o crema humectante después de haberlos lavado; luego, cubre tus pies con calcetines toda la noche y en la mañana que te duches, después de unas semanas, verás los resultados positivos. Si prefieres ver resultados en menor tiempo, entonces acude a una clínica de belleza unisex para que te hagan una pedicura completa y ya con tus pies como nuevos, el mantenimiento que des en casa será más sencillo.
No abuses de los talcos en polvo porque resecan y agrietan la piel de los pies. Elige en su lugar cremas para pies que además de humectar, ayudan a prevenir la aparición de hongos y mal olor.
Al cortar las uñas de los pies, procura dejar la punta en forma recta y no redondeada; redondear las uñas puede provocar que al crecer se entierren en tu piel debido a que el zapato cerrado no proporciona espacio para su crecimiento. Además, vigila el aspecto de tus uñas, ya que al compartir cuartos de baño o pisar el suelo de una alberca por ejemplo, podrías contraer algún hongo o infección y no percatarte de ello.
¿Te imaginas lo que es para tus pies el mantenerse encerrados por horas y horas dentro de unos zapatos? Para colmo, te pones los mismos zapatos por varios días seguidos. Los pies sin ventilación sudan y un zapato cerrado y sin ventilación se convierte en un probable cultivo de bacterias que causará un mal olor a tus pies y zapatos. Procura dejar descansar tus zapatos uno o dos días antes de volverlos a usar; así es, tendrás que comprar zapatos adicionales, pero será mejor esto a seguir usando unos zapatos olorosos. Existen hormas de madera de cedro que ayudan a que el zapato recupere su forma y además, absorben el exceso de humedad de la piel con la que están confeccionados los zapatos.
De vez en cuando, date un masaje en los pies y disfruta el estar descalzo. Los pies son una de las partes del cuerpo de las que más abusamos y menos cuidamos.
Observa también la forma en que se desgasta la suela de cada uno de tus zapatos. ¿El desgaste es demasiado irregular? Quizá convenga que adquieras unas plantillas especiales que te ayuden a nivelar tu “pisada” y a la vez, proporcionar más descanso a tus pies.
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